Revólver en el Arcón de los Recuerdos

Este cuento empezó por un inocente comentario en Facebook:

“revolver en el arcón de los recuerdos tiene sus pro y sus contra… aún así, no se si tiene algún sentido haberlo hecho…”

El juego de palabras entre Revolver y Revólver, dio pie a una especie de desafío. Asi surgió la idea, aunque el desarrollo está un poco inspirado por “El Cuervo” de Edgar Allan Poe. En el sentido de un ser que parece materializarse solo para atormentar a su victima con la certeza de que ya no volverá eso que alguna vez fue. Traté tambien de incluir muchos simbolismos, y si, como dice el talmud, reconocimiento es liberación. Entonces, ¿Cuales pueden Reconocer?

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Revólver en el Arcon de los Recuerdos

Para Lucila DL.

baul2

El sábado gris invitaba a la memoria. El calor adentro de la ropa era una caricia a todo el cuerpo. La luz artificial bañaba una de las tantas jaulas del último piso, ocupada por infinitos despojos y en el centro, en el centro el arcón.

Un viejo baúl, que algún pariente trajo con todo lo que poseía, y muchísimo vacío de exportación, al huir de la guerra. Los años lo llenaron de recuerdos, de memoria. Las Baratijas adquiridas en el viaje a tal lugar con ese noviecito de secundaria. Las cartitas que los sobrinos y los hermanos se escriben entre ellos para que en algún lado quede estampado el cariño que minutos después parecería desaparecer detrás de una pelea o una rabieta. Las cartas a los abuelos de misiones, que acortaban las distancias. Las fotos con los amigos, las antigüedades inútiles. En fin, una mole de “valor sentimental”.

El candado Crujió, no se abría hacia mucho tiempo, tampoco tenía mucho sentido pues nadie podía querer lo que estaba adentro más que su dueña. Los goznes rechinaron como contestandole al candado y el polvo se sacudió de la tapa de cuero llenando el altillo del olor del tiempo y del olvido. De a poco comenzó a revolver el viejo baúl, sacando cada papel, cada chuchería, Buscando algo que no podía alcanzar. La luz tenue y fría que entraba por la claraboya le daba vida a cada elemento que surgía. Le retornaba el esplendor que hizo que diera a parar en el antiguo recipiente, pero de una manera espeluznante. Como las cosas que se sueñan en las pesadillas, por mas familiares que parezcan, la pesadilla las transforma en objetos extraños, siniestros.

Seguía revolviendo, buscándose a sí misma en cada elemento que tomaba del fondo de madera. Como si la luz y el polvo se combinaran con el aliento frío que se deslizaba por su boca, comenzó a surgir aquello que estaba buscando. De la pila de recuerdos amontonados vio como surgía una figura. Al principio no pudo reconocer quien era, la imagen estaba borrosa. Cuando reconoció quien era, la sorpresa del hecho, casi inverosímil, y el terror se mezclaron en un grito apagado. Era ella misma, o mas bien el recuerdo de si misma, que la miraba desde el otro lado del altillo. La mirada se clavaba en sus ojos, la aparición no hablaba, solo la miraba. En su mirada adivinaba el juicio, la demanda que le exigía los sueños jamás alcanzados, las justificaciones amparadas en las devastadoras decepciones. Sumergidas un tiempo sin tiempo se miraron tal vez por segundos o por años. En ese tiempo indefinido; el terror que sentía una, aumentaba el reproche que le hacía la otra hasta hacerse intolerable, como una herida que no hace más que crecer hasta partir el alma por la mitad.

Con la mano en el arcón, sintió el frío de las cachas de madera y el metal helado, esto cortó el hechizo y el miedo se transformó en odio. El arma se deslizó debajo de sus manos, sentir el gatillo en su índice la reconfortó como si hubiese encontrado la tibieza que faltaba en todo lo demás. Miro el cañón como un destino incierto, pero preferible a la mirada de la otra que la sometía. La contracción de los músculos reafirmó la decisión y el índice acarició la coma de metal. El martillo se liberó, ya no había vuelta atrás. Eso que fue, ya no sería nunca más.

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Acerca de Ju

La mejor descripción que puedo dar esta alojada en mis cuentos, en las historias que salieron de mi y son el espejo de lo que soy, lo que quiero ser y lo que seré. Las Historias que me fundan y me fundaron. QUeres saber de mi, estoy en mis cuentos.
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