El Sueño Etimológico

Hoy Un Cuento bien onirico. Ojala sea un ensueño!

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Arquetipo de un Sueño

“Si (como afirma el griego en el Cratilo)

el nombre es arquetipo de la cosa

en las letras de ‘rosa’ está la rosa

y todo el Nilo en la palabra ‘Nilo’”

El Golem – J.L. Borges

El crepúsculo sangraba la tarde, estirando el día que se niega a terminar. El sol cálido ilumina el pasto húmedo por la lluvia reciente con un sinfín de tonos rojos naranjas y rosados que se filtran entre las nubes que quedan coloreadas como en una acuarela.

Caracola Aurea

Caracola Aurea

Debajo de un árbol, amigo que me protegió de la lluvia con su follaje, permanezco sentado contemplando todo cuanto me rodea. A mi lado, un compañero parece contemplar lo mismo que yo, un caracol trepa lento por las raíces de sauce. Me quedo contemplando su lento trabajo menos que su casa helicoidal. La miró atentamente y siento que puedo recorrerla, adentrarme en ella y su áurea proporción. Trepo los peldaños y me adentro en lo profundo. Sigo mi camino despacio y contento, al igual que mi anfitrión, hasta que llego a la estancia central. Una habitación modesta, los pisos parecen de madera clara al igual que las paredes. Las láminas de madera parecen entrecruzarse infinitamente creando tapices abstractos con sus pequeñas variaciones de color. No hay ventanas ni luces visibles, pero la claridad se extiende en el recinto y permite ver el único elemento que hay en el lugar: un libro.

Escalera de Caracol triple (Compostela)

Escalera de Caracol triple (Compostela)

Es un libro ancho y voluminoso. El cuero que cubre las portadas se iguala al del piso y las paredes haciendo que prácticamente se pierda entre la monocromía. Solo pude verlo por el brillo dorado de delinea las páginas. Asombrado por encontrar un libro dentro de un caracol me dispuse a explorarlo. Me crucé de piernas frente a él y voltee la portada.

Era un libro sin título, sin páginas en blanco, manuscrito con una caligrafía antigua pero marcada por la cotidianeidad. A simple vista eran solo palabras sueltas, sin orden ni correlación.

Estaba a gusto en el salon asi que decidi comenzar la lectura. Las primeras palabras pasaron como si nada. Eran palabras bastante banales, tibieza, comodidad, y otras de ese estilo. Después de unas cuantas comenzaron algunos verbos sentar, saciar.

Los verbos se hicieron más comprometidos, y la lectura se hizo lenta. Cada verbo venía acompañado de todas las acepciones y las procedencias de ese verbo. Aceptar fue el primero y vino acompañado de todos los “acepto” de los casamientos del mundo, de todas las aceptaciones de propuestas de negocios del mundo  de la historia. Vinieron también todas las concesiones y omisiones que permitieron las desgracias más grandes del mundo. La palabra dejó un dejo agridulce. Pensé en pasar a la siguiente palabra, hasta que leí amor. Evidentemente esta palabra era demasiado personal, porque vino acompañada de cada vez que dije “ te Amo”. Me devolvió el recuerdo de mis noviecitas del jardín, mucho antes de que tuviera la mas minima idea de que Significaba. La palabra acarreo en sí aquella vez en la adolescencia en que sufrí por haber amado profundamente a aquella mujer que nunca existió y que invente en el cuerpo de otra. Volvieron cada una de las venganzas que hice por aquel dolor que no podia eliminar. El dolor de saberme igual de despreciable que aquella que me hirió, y a la vez del alivio de no sufrir la ruptura. Al avez que me trajo el recuerdo de aquel ultimo te Amo que le dije a mi abuela, mientras sufría tendida en la cama de un hospital, mientras yo pensaba todo lo que no hice con ella. Todo lo que me falto hacer.

El dolor infinito solo era contrastado por el más tierno sentimiento, ese abrigo tibio y calido que a la vez despierta la fuerza más profunda, la certeza absoluta, eso que llamamos Amor. Todo en simultáneo. Al final solo quedó el consuelo de todos esos hermosos momentos, revalorados por el contraste y el sufrimiento. Las lágrimas se escurren por mis mejillas hasta mi boca que no puedo más que llorar convulsivamente. Las palabras se deformaban ante mis ojos. Los enjuago y me propongo una palabra más. Fijo mis ojos sobre el papel y leo la última palabra de la hoja: Despertar.

Mis ojos se abrieron a la oscuridad, las estrellas en el campo negro del cielo adornaban con su brillo la inmensidad. Vagamente me recordaron a algo que había soñado, pero me era imposible sujetar el recuerdo evasivo de mi sueño. Embotado por una siesta inesperada, me levanté y comencé a caminar iluminado sólo por las astros, el aire fresco de la noche tal vez me traiga el sueño de vuelta.

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Acerca de Ju

La mejor descripción que puedo dar esta alojada en mis cuentos, en las historias que salieron de mi y son el espejo de lo que soy, lo que quiero ser y lo que seré. Las Historias que me fundan y me fundaron. QUeres saber de mi, estoy en mis cuentos.
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