Solo por hoy

Necesito descansar bien un par de noches y hacer algo que me haga feliz un rato con eso me alcanzaría, pero como viene la cosa voy a tener que aguantar. Tampoco es como si tuviera otra opción. Un Día Quiero, uno y que sea mio. Mio para disponer de él lo que se me antoje. Mio para ser libre, o para atarme a lo que quiero. Mio por Derecho y por Merito. Mio para siempre, mas allá de cualquier otro día, pasado o futuro.

Pero lo peor, es que se que ni siquiera en mi cumpleaños eso va a poder ser, ni ahora ni el año que viene ni el otro, ni nunca. Pensaba el otro día en la sierra, en el río que bajan de la sierra, en el agua fresca que juega entre los dedos, y me di cuenta que tal vez nunca mas vuela a sentir el agua de las sierras entre los dedos, quizás nunca mas consiga esa alegría sencilla. Y me puso triste, mas triste de lo que creí que podía sentirme. Hay tantas cosas que solían importarme y … y ya no… Juro que antes me importaban cosas.

Para mi era importante mi casa… ya no.

Eran importante mis viajes… ya no.

Era importante mi carrera… ya no.

Eran importantes mis amigos… ya no.

Ya no… tantas cosas. Pero por sobre todo ya no soy yo mismo. Ese que era se fue, se fue lejos y no es mas que la sombra de un recuerdo que se fue de a poco, lento hasta que ya no pude decir si se fue o si nunca existió. Solo se que no esta, y que, ahora me falta, nunca me di cuenta de que desapareció bajo el peso de las circunstancias.

Normalmente me pondría mi coraza y saldría a enfrentar estoicamente lo que se me cruzase, pero hoy no tengo ganas. Mañana me pondré fuerte, mañana volveré al ruedo, pero hoy estoy triste y lamentablemente es lo único que tengo. Será tristeza pero es mía. Mía para abrazarla, para llenarme de ella. Mía para consumirme en ella hasta las cenizas.

Muchos podrán decir que no puede ser lo que estoy diciendo, pero es. Y ya va siendo hora de que lo acepte. Y por que no, que lo abrase. todo lo que me importaba, todo lo que era ya no es mas que un despojo, un recuerdo imposible, un esfuerzo de ignorancia que escapo del monstruo de tristeza que soy hoy. Pero Mañana…

Mañana será mio… mañana …

Aislación
Publicado en Literatura Fantástica, Propio | Etiquetado , , , , , , | 1 Comentario

Segunda Muerte

La historia es larga,  si querés te la cuento. Pero no me preguntes porqué lloro.

Amalia se llamaba. Me enteré, o me acordé después, la conocí aquí mismo en la barra.

Ayer, entre la multitud que llenaba el bar, la ví. Me acuerdo que estaba allá lejos, la miraba a la distancia mientras tomaba mi whisky, una de las pocas cosas que disfrutaba, uno de esos hábitos que le daban sentido al final de un día de sufrimiento promedio.

Mujer bebedora

Medio chicato como soy y sin los anteojos -para tener más chances de levante- la ví hermosa, mujer. Se sentaba en aquel taburete de la esquina. Saboreando el dejo de madera de mi whisky, me acerque a hacer mi intento de convencerla de alguna indiscreción. Tarde me di cuenta que lloraba encima de una botella. Iba a torcer el rumbo para disimular, cuando ella levantó la mirada y me apunto con dos piletas celestes que desbordaban agua. Era tarde para escapar, así que no atine a otra cosa que a preguntarle:

-¿Por qué estás llorando?

-Por tu culpa, idiota! – me respondió, mientras se ahogaba en sus propios sollozos y disolvía una arcada en el murmullo ensordecedor del bar repleto.

Aislados dentro del tumulto de gente, le respondí como un acto reflejo:

-¿Culpa mía? Yo ni te conozco.

Y cuando estaba dispuesto a darme media vuelta y salir disparado, sentí sus dedos fríos que me apretaban la muñeca y su piel suave me comprimía la carne mas de la cuenta. De un tirón, me acerco a ella… estaba helada, aún a pesar del calor humano que inundaba el bar.

– Si que me conociste mierda! alguna vez me conociste, y por eso lloro…- Me dijo en un grito ensordecedor aunque sin levantar el volumen de su voz. Y con los ojos anegados y llenos de un fuego azul de ira, me contagió el frío de su piel, de sus ojos y de su alma. El escalofrío hizo que me estremeciera, incluso en el sacudimiento que me produjo golpee a uno de los clientes que pasaba por al lado mío.

Mi cara debe haber reflejado mi miedo, porque como una loba solo se enfureció más.  Solo podía pensar en que los dedos de mi mano empezaban a entumecerse, sometidos a su violento agarre. Mientras ella masticaba insultos que se escondían en el murmullo del tumulto de gente, me arrastraba hacia la puerta, yo golpeaba contra uno y otro de los pobres infelices que, como usted, vienen a este bar a dar sentido a otro día en la máquina de picar carne que es esta ciudad.

Antes de que pudiera darme cuenta el tironeo de su garra me había sacado del bar y ya estábamos en el medio de la calle de un barrio oscuro que no conocía lo suficientemente bien como para poder escapar. Ella seguía empujándome y tirando de mi con violencia, y hasta que fui a dar contra un farol que alumbraba la esquina. Mi cabeza golpeó contra el metal áspero de fundición y antes de que me pudiera siquiera dar cuenta del golpe, su cara chocó contra la mía y me succiono la boca. Yo no entendía nada pero me tenía atrapado, yo le había hecho algo; algo que no recordaba, y eso lo hacía incluso peor. Mientras sus labios carnosos se fundían con fuerza contra los míos, la culpa me inundaba completa, paralizante y se confundía con el dolor de los maltratos que mi dominatriz me propinaba. Sin soltarme me arrastró por las calles desiertas encubriendo sus castigos con las sombra de la noche y los ruidos de la ciudad cómplice. Al final del recorrido aparecí en un sucucho oloroso detrás de un pasillo oscuro de ph.

Abrió la puerta húmeda y desvencijada sin soltarme. Únicamente una vez que entramos me soltó la muñeca para cerrar la puerta con llave. Me encaró como un animal furioso, y me arrojó violentamente al vacío arrebujado de sabanas sucias que componían la cama junto con un colchón tan sucio como las mismas sábanas. Completamente sometido miraba desde abajo sus ojos, que inyectados de ira y de maldad me consumían, me penetraban la carne quemando cada fibra de mi ser. No había escapatoria, estaba condenado a pagar con el sufrimiento de mi cuerpo esa deuda agravada por mi olvido. Ella… tenía razón.

Escapando al fuego acuoso de su mirada, mis ojos se cerraron. Y mi cuerpo aterrorizado colapso en una contracción fuertísima, cada músculo de mi cuerpo se contrajo en la posición en la que estaba, rígido, tieso. El sonido del el piso de madera estremeciéndose bajo sus pasos me hacía sentir un miedo infantil que consumía toda voluntad, solo quería escapar, pero mi cuerpo ya no era mío, no me respondía, era de ella.

Con su garras férreas tomo mi cinturón y aun a pesar de mi parálisis generalizada me arrancó el pantalón y la ropa interior. Le siguieron mi saco y mi camisa, que no tardaron en ir a acompañar a los anteriores en el suelo. Su tacto frío subió por mi rodilla, casi rasgando mis muslos tiesos. Rebuscando más entre mis muslos hasta llegar a mi entrepierna, pero ahí solo encontró la flacidez de mi espíritu hecha carne. Con violencia apretó con su zarpa, hasta el punto en que no pude contener un grito de dolor, que exhale casi pidiendo permiso.

No hizo más que gritar una vez más:

– Ves que sos una mierda! Impotente!

Se puso a rebuscar una de las mesas de noche hasta encontrar un blister de pastillas tomo dos y los hizo bajar con media botella de whisky que saco de la mesita del otro lado. Y con todo su desprecio me saco a patadas de la cama hasta que caí en un golpe seco contra el piso.

Alone (1896)  de Toulouse Lautrec

Sola (1896) de Toulouse Lautrec

La luz de la luna en cuarto creciente se colaba por una claraboya rajada, depositándose sobre toda la escena. Yo temblaba en el piso, extremadamente dolorido mientras ella reposaba entre las sábanas enjambradas.

Me paré y fui a buscar mi ropa. Iba a vestir mi vergüenza cuando note la luz de la luna  que la acariciaba. El brillo níveo subía por sus piernas contorneadas, acariciando sus caderas anchas demarcando con una sombra sublime su monte de venus. La luz se deslizaba por su cintura jugando con cada curva hasta arremolinarse en su pecho. Sutil, turgente. El deleite luminoso culminaba con la línea de su cuello perdiéndose entre la sombra de su pelo ondulado. Y detrás de la sombra, sus ojos. Sus ojos verdaderos, mirándome entre las sombras juguetonas, posándose en mi con suavidad, como rogando, en silencio gritándome que la salve, que la saque de su sufrimiento. La escena encendió un fuego en mi, me inundo de la violencia y la pasión que antes la llenó a ella y antes su mirada suave la poseí en un acto sumo de pasión como nunca antes había experimentado.

Agitado y jadeando, me recoste a deleitarme en el placer de contemplarla con su belleza pálida como una perla reposando en el lecho fangoso de ese cuarto inmundo. Después de ese instante de violencia me acerque a abrazarla y en su consentimiento mudo, me perdí en el recuerdo de mi acto voraz de pasión egocéntrica. Ella no no se mueve, no habla, es pura sumisión en el embrollo de las sabanas húmedas de sudor. Y aún gozando de mi prima de placer, esa dosis de placer que le revive a uno el alma aunque sea por un segundo, caí en la cuenta de lo anormal de esa quietud.

No se mueve… no respira. Su blanca palidez tan hermosa no es más que la lívida muerte que la decora. Su alma ya esta con el barquero…  tal vez sea por eso se hizo hermosa, su alma impura había abandonado su hermoso cuerpo. Pero, se da cuenta ahora… por eso lloro, por eso no encuentro consuelo ni en el alcohol ni en las drogas, no hay sustancia que me libere de mi deuda, porque jamás la podré pagar. La Situación detonó la memoria como una explosión.No solo no pude pagarle lo que le debía, sino que además las pastillas que se había tomado eran mis antidepresivos.

Recordé todo… pero todo todo. Las Mil veces le dije que la amaba, mil veces le dije que la encontraría en el bar. Mil veces se lo dije de nuevo, pero ninguna de mis súplicas la hizo despertar. El mármol pulido que era su piel era el monumento a mi desgracia, la conmemoración de mi olvido muerto por otra muerte.

Y así, muerto aquel que era, ese que había olvidado, me dirigí a este tugurio que simboliza el inicio y el fin de mi perdición, buscando mi segunda muerte, algo que mate esta carne fétida que ya murió. Pero haga lo que haga mi aliento persiste.y ya no recuerdo el tiempo que hace que mezclo, buscando acabar con este sufrimiento. Pero dios, si es que hay un dios, es vengativo. Si es que existe algo así como la venganza.

Tal vez solo sea la simetría o vil crueldad. No lo se. Solo se que nunca alcanzaré el olvido, ese mismo olvido que le di a ella. Tal vez esta vida muerta sea mi segunda muerte.

Mujer desnuda acostada - Pablo Picasso

Mujer desnuda acostada – Pablo Picasso

Publicado en Literatura Fantástica, Propio | Etiquetado , , , , , , , , | 1 Comentario

La Belleza del Monstruo

Medusa Caracterizada por Rihana

Medusa Caracterizada por Rihana

– ¿Que miras?

– A vos, ¿no es obvio?

– No me mires mas! Salí! Bajate idiota! ¿Qué mierda haces que me estas mirando?

– ¿Qué Hago?, veo lo triste que es tu vida. Lo encarnada que tenes la tristeza en la piel, en los ojos. Y me das muchísima lastima. Ojala algún día encuentres a alguien que te ayude, porque vos nunca te vas a ayudar. Si ni siquiera ves un problema en eso que supuestamente “sos”. Yo te hubiese ayudado. Te hubiese amado cada centímetro del espacio, cada segundo del tiempo. Te hubiese amado hasta sangrar los Deseos más ocultos de tu Corazón. Si tan solo te dieras cuenta del problema. Si Hubieses dejado de lado todo “eso”.  Si tan solo hubieses dicho “hola”.

-…

– No, Deja. Seguí. Si querés te hago el favor. Pensá que te dije una guarangada que en realidad te quiero algo que nadie sabe que es pero es macabro, siniestro hasta lo inefable. ¿O no es lo que estabas buscando? Alguien que te diera la razón, de que en realidad detrás de tu porte de reina no hay más que una cáscara maltrecha que esconde la peor de las descomposiciones. Ocultando, pretendiendo,  que las heces más hediondas son en realidad una figurín dorado.

Seguí, te hago el favor…. De ser el verdugo más verdugo que te acepte tan víctima como querés ser. De que recaiga en mi todo el peso de tu imaginería y de tu delirio. Que me figures y me deformes como al monstruo más voraz de la historia y de los mitos.  Que deformes cada rasgo, cada gesto al gusto de las más revulsivas sodomías. Que tornes cada uno de mis cabellos en las serpientes de medusa y que imagines que la sola visión de mis ojos deparan las más violentas venganzas divinas. Pero a cambio, una sola cosa. No olvides que, para vos, no soy más que lo que hiciste de mi. Y por lo tanto no soy más que un espejo, prístino, pulido y brillantemente plateado que no hace otra cosa que mostrarte eso que vos misma “sos”. Y no importa cuanto me ataques, cuanto quieras destrozarme, nunca vas a poder destruir tu reflejo.

Como te dije me das lastima, y ojalá vos te dieras lástima también.

Medusa

Medusa

Publicado en Mitología, Propio | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

El Sembrador

Snowy tree

Para La Escuela

 

Cuentan en la alta montaña que va por el mundo un Sembrador. Que siembra su Semilla en los lugares más inhóspitos. Que ara en el asfalto de las ciudades y en la piedra de las montañas, pero por sobre todo en las almas de las personas que contacta, abriendo brechas, calando hondo en los corazones y en las mentes. Y por sobre todo asegurándose de que cada semilla que siembra, Crezca mas y mas alto. Exigiendose crecimiento continuo, y brindando sus Frutos a quien se Dirija a Tomarlos..

 

Los Andinos Cuentan  en sus historias que el Sembrador fue a visitarlos y que por ahí por donde anduvo pueden verse sus Cultivos, Cultivos de de Magia, que producen Integración, Brillo y Vida en Abundancia.


Porque Siembra en las más altas Cumbres, y hace del Crecimiento su Ley, toma los Frutos más altos, más altos de lo que incluso la Montaña se anima a Crecer.

Publicado en Propio, Uncategorized | Etiquetado , , , , , , | 1 Comentario

Heroe en el Firmamento

Los olores mezclan los sahumerios y el cuero con la madera pulida. Los colores y las luces que alumbran las obras de los vulcanos modernos hacen brillar las miles de baratijas que se extienden en los paños sucios de la feria de artesanos.

 

Miguel detiene el trabajo de doblar los hilos de alpaca en una de una filigrana, para tomar el mate lavado y frío que le pasa uno de sus compañeros. Por suerte el rezongo del mate llega tan rápido que anula toda posibilidad de conversación, Miguel sigue con su filigrana mientras deja el mate la mesita forrada en pañolenci de su vecino. Se enorgullecía bastante no solo de su trabajo, sino que también de su capacidad de aislar todo lo que lo rodea y concentrarse en una única cosa.

 

Mientras torcía los alambres plateados escucho primero un grito que luego fue sumando y acoplando gritos transformándose en un gran grito de terror. cuando levanto la mirada de su artesanía para curiosear qué era lo que traía tanta excitación, se encontró con el cañón pavonado de un 38 especial que lo miraba fijo. Estaban asaltando la feria.

 

Más invadido por la furia que petrificado por el miedo, miró al que sostenía el revólver. Un borrego que apenas tenía unos cantinflas y que apenas pasaba de alto la mesa del paño. Los Ojos se fijaron en una mirada eterna. Midiendo la talla de cada uno. Para miguel los gritos se apagaron, las luces se escondieron y solo estaban los ojos de ese chiquito esa mirada como dormida, los ojos casi turbios, apagados. Como si la persona detrás de los ojos estuviera ausente, o mirando la escena desde afuera.

 

***************

 

Un único espectador, un cómplice en un coliseo en el que dos gladiadores combaten a muerte. Las espadas se cruzan una y otra vez. El golpe de los metales invaden todo. Cada golpe es la eternización del conflicto. Por Júpiter, no hay salida de la arena, no hay salida de la lucha. Los brazos agotados ya no pueden levantar el gladius, pero aun asi lo hacen, y aún así el golpe se es descarga.

 

La función privada continúa como si jamás hubiese empezado, como una eternidad que aún sufre el castigo de Cronos o un sacrificio a Ares. Los cuerpos cansados y empapados por el sudor que el sol abrasador no llega a secar. Los dos enemigos agotados con sus armas apoyadas en el suelo, tal vez por primera vez en todo ese combate eterno, se miran, o más bien se ven. En ese vínculo los dos se funden y se confunden, se viven como uno por un instante. En medio de esa confusión, uno de los dos, no podría decirse cual, deja caer la espada. el sonido de la hoja al caer en la tierra le llena el alma de paz. Ya no mira a su compañero, a ese esclavo igual que el, y en su único acto de libertad, el único en toda su vida, Enfrenta al césar, a ese espectador que es el motivo de conflicto. Sus brazos se extienden como queriendo abrazar a ese personaje nefasto.

 

Sus ojos se cierran, y solo siente el golpe del filo mellado en su nuca

 

*****************

 

El silencio inunda el tinglado, el estruendo del disparo acalló los gritos de los presentes. nadie entendía ni siquiera el verdugo que había pasado. Pero ese niño antes ausente vertía una lagrima y gritaba a sus cómplices la orden de escapar.


Ese día no se llevaron nada, y no dejaron más que un agujero de bala en la chapa del galpón. La luz del sol del mediodía transformó ese agujero en una estrella brillante en medio de la penumbra del tinglado. Tal vez las estrella  no seanmáss que los agujeros en el firmamento que nos permiten comunicarnos con la realidad de los Dioses. Tal vez la perforación de la chapa también.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Café Defensa

Hoy, Historias de la calle

Café Defensa

La noche pone un manto de piedad sobre las almas cansadas despues del trajin de un dia de semana. En mi andar habitual salgo a recorrer las calles de la ciudad, no salgo a perderme en la ciudad, es la ciudad que se pierde en mi. Que me inunda de las historias que grita a todas voces y que rara vez hay quien las escuche. Mientras me adentro en san telmo, las calles se convierten en pasillos increibles. Donde se mezclan los locales que precen sacados de una canción de Gardel, Clubes de ajedrez, Cybercafes e incluso museos del asombro como los de principios de siglo. Asi a la altura de Cochabamba, la esquina me espera con el olor a la cerveza con manies sumergidos y la fritura de una milanesa a Caballo* el “Café Defensa”.

Café Defensa, En Defensa y Cochabamba

Café Defensa, En Defensa y Cochabamba

Las mesas, demasiado chicas para alojar comida, bebida y personas, se reparten con la única dosis de orden tal vez de toda la manzana. En el interín, mientras paso por la ventana, una señora le da alojamiento a una cerveza en una de las mesitas diminutas, no podría tomarla aunque lo intentara, sencillamente no hay espacio para mas que dejarla descansar. Mientras ve pasar el tiempo, alterna sus manos en calzarse el ridículo bombín colorado de ala ancha. Es intolerable a la vista, pero lo exhibe con descaro, casi orgullosa. El nivel del vaso no cambia, la mesa tampoco. Tampoco cambia el sombrero rojo con su rosa de tela ajada. El color del pelo sí cambia, mas o menos una vez por semana, aunque cambia porque nunca llega a cubrir las canas que descollan entre los mechones rojizos que se achican a cada día, hasta que llega el día de la peluquería. Las mechas erizadas casi electrocutadas al rededor de las orejas terminan de ridiculizar el conjunto.

Algo mas llama la atención, tal vez mas que el esperpento que muestra, y es su mirada. Extrañamente no mira a través de la ventana, que es lo que se estila en los cafés porteños. Su mirada elasticamente vuelve siempre al interior del café. Esto es particularmente extraño porque en una ciudad tan atestada como buenos aires siempre se buscan los espacios mas abiertos posibles. Por eso los primeros asientos que se ocupan en un colectivo son los de la ventana, los primeros departamentos que se venden y/o se alquilan son los que tienen balcón y la gente camina por el medio de la vereda, tratando de evitar que cualquiera lo moleste a uno a izquierda o a derecha con su presencia.

Pero como decía, no era este el caso. Mi siguiente conjetura era que miraba a la puerta, porque tal vez esperaba a alguien tan loco como ella que la acompañe, pero no era así. Tampoco miraba el partido de futbol que se trasmitía desde el led, que contrastaba como a destiempo en el bar de la decada del 50. Ninguna de estas opcionse, la mirada volvía siempre a un taburete tapizado con cuerina rajada por el tiempo y el sol, que estaba trabada en un caño de bronce que alguna vez sirvió de apoyapies, y que hoy no es mas que un pintoresquismo.

La cara de poquer, espera algo. La llegada de algo que debería estar ahí. No es una persona, no. Lo que falta ahí es un recuerdo. El rencor del vació apenas se refleja en la cara de esta señora y solo puede verse claramente la rutina, la espera de ese recuerdo. La certeza de que algo importante había pasado en ese taburete, en ese bar en esa esquina, ¿pero qué?

La señora mantiene la rutina, cada día, pero sin la esperanza de otras similares a ella. No hay esperanzas de que aparezca un principe azul, solo el masoquismo de que reviva el recuerdo y el autocastigo de la repetición.

Entre el llanto de los dinteles filigranados, una magia confunde tanto al espectador como al protagonista. Algo he olvidado, que ya nunca volverá. Solo que yo no lo persigo con rutinas sino con obsesiones y elucubraciones.

Tal ves sea ella la que tiene la razón…

(*) con papafritas y huevo frito.

Publicado en Uncategorized | 1 Comentario

¿ Y si yo fuese Borges?

Bueno hoy una entrada Lúdica!

Borges

En Recordatorio al Nacimiento de Borges, (24 de Agosto de 1899) Se creo la página yoborges.com.ar. Con la idea de Homenajear la Obra del Autor, desde ya muy Prolifica, combinando las frases de sus poemas. De este experimento surgió este Poema, Comparti el tuyo en los Comentarios!

 

El río numerable de los años
no salió nunca de su biblioteca
mi voz, mi rostro, mi temor, mi suerte,
la fiel memoria y los desiertos días.

¿En qué hondonada esconderé mi alma?
Un instante cualquiera es más profundo,
cuántos lugares se han tornado vanos
como si éste ya fuera ceniza en la memoria.

Venga una historia de ayer
como el río del tiempo y en el arduo camino
los insensatos párrafos que ceden
serían un error y un oneroso caos.
Quizá en la muerte para siempre serán recordados.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Héroe de potrero

Hoy viajaba a San Miguel, estaba en el tren, meciendome por el vaivén al compás de un traqueteo que indefectiblemente tiene el efecto de sedarme, y básicamente paso el viaje entre el mundo de los sueños y la vigilia. Estaba en uno de mis viajes entre morfeo y rea, cuando la imagen me transporto a otro tiempo, a otro lugar.

Arco de potrero

Tres chicos jugaban en un potrero, enmarcado entre las casillas de ladrillo a canto. Jugaban al fútbol encandilados por la luz del último sol de la tarde que Los techos de chapa extendían en ese estadio escondido del hacinamiento. Bañados en un mar de polvo por la tierra de la cancha, suelta parte por la falta del pasto, y parte porque la huelga docente había dado mas horas de ocio de las que el pasto del pequeño baldío podía aguantar.

 

El que estaba en el arco señalaba hacia la vía, la pelota se encontraba a unos metros del tren. El otro miraba a un tercero que estaba tirado en el piso. La respiración agitada era lo único que parecía moverse en lo que de otra manera hubiese sido una fotografía detrás de la ventana del vagón. Las manos tapaban la cara con la vergüenza del disparo extraviado que prácticamente les cuesta no solo la tarde de juegos, sino la incertidumbre de no saber cuando llegará una nueva pelota. Ese símbolo que es el escape a un mundo de fantasía, de héroes valientes que defienden los colores de una nación orgullosa que es el cuadro de fútbol. Una tierra en donde no hay límites a las posibilidades. A ese tiempo extraño en que por un instante son a la vez todos los héroes, el defensor rectisimo de la fortaleza del área, el delantero que asedia sin cuartel la arcada de 3 palos atados con alambre, el arquero que defiende hasta su último aliento la valla..

 

Y en ese momento me llegó el recuerdo como una cápsula que se abre liberando una droga reconfortante. El olor al papel recién impreso, la textura de las hojas que se arquean acariciando las yemas de los dedos. Las fantasías con esos héroes que se sobreponen a las debilidades para lograr esos sueños imposibles, alejados. La Identificación con los personajes maravillosos, de ética intachable y con una capacidad infinita de transformar las situaciones mas negras en la oportunidad de cambiar la realidad.

 

Por primera vez en mi vida, pude verme reflejado en la pasión ferviente de ese héroe de potrero. porque es la misma que la de este que soy, este héroe de biblioteca. Y al igual que él lo único que sueño es en convertirme cada día en Ese. No el héroe de un lugar, o un Momento, sino el de la vida. Tal vez sea lo más Sublime con lo que se pueda contar, no por “ser” un jugador famoso de futbol, o por “ser” un escritor reconocido mundialmente. Ese ser vale lo mismo que la nada. Qué valor puede tener algo que no significa más que una máscara para esconder el vacío de lo dado.

 

Pero en cambio el valor de perseguir Eso, sin descanso, ferviente y apasionadamente, es lo más sagrado que puede encontrarse en este mundo y lo encontré en el lugar menos pensado y en la persona menos pensada. En una Magia que seguramente pocos podemos Reconocer, pero esos pocos podemos Valorar.

 

Publicado en Literatura Fantástica, Propio | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario

A Vuelo de Pajaro

A Vuelo de Pajaro

Halcon cola roja en vuelo

Halcón cola roja en vuelo

El ruido sordo de la ciudad me hunde en el trajin de la rutina. El vertigo del apuro cotidiano me adormece los sentidos. Apichonado por el frio y el viento que arrecia, me doy cuenta que ya ni escucho el ruido ensordecedor del colectivo gigante que cruza la esquina. Apelotonados dentro del colectivo veo a cientos de personas que viajan encerradas en el movimiento constante de la rutina de un dia cualquiera. esa rutina que no es mas que pequeña jaula dorada en la que cada quien vive y de la que aborrece salir, cualquier cambio se convierte en una amenaza. En el bondi dos que se pelean por bajar se insultan a los gritos, apelando a sus madres y a una sexualidad reprimida que se preferiría esconder por siempre. Mientras un peaton me golpea con su hombro los obreros, que hacen una esquina apta para silla de ruedas, resuenan ese golpe con sus martillos neumaticos.

 

En un esfuerzo me abro paso atravez de ese ruido. Escucho cada sonido tratando de identificarlo. Los colectivos, El bache asaltado por el taxi, las ruedas de la incontable cantidad de autos que recorren la city, los martillos las risas de los obreros que piropean a una chica que pasa por la esquina con una guarangada. Mas lejos se escuchan los pajaros, nada del otro mundo, unas cotorras en su eterna conversación y el gorgeo de una parbada de palomas que se quejan porque se molestan entre ellas. Mas lejos aun, miles de telefonos celulares que acosan a sus dueños con pitidos altisimos. Escucho el viento que me mece llevandome lejos, y a la vez trayendo los sonidos de la hierba fresca y el olor al pasto recien cortado. Me transmite el calor de un sol de campo que acaricia la piel y sonrroja el alma.

El aire de las cierras me alcanza la frescura de las ultimas nieves y el brillo reflejado en los infinitos fractales que se desparraman por el suelo rocoso de las montañas. Y despues el salitre y la humedad del mar junto con un silencio majestuoso acompasado por el ronroneo del agua en movimiento.


El insulto de una señora reclamando el paso en la bocacalle rompe el embrujo. La rutina sigue, pero ya no la sigo.

Publicado en Literatura Fantástica, Propio | Deja un comentario

El Reflejo Ausente

Para probar si es cierta la frase “nunca leas una obra sin terminar”, este esta aún en etapa borrador.

__________________________________________________

El Reflejo Ausente

El tungsteno arde amarillo en las luces tenues. Los pequeños puntos de luz muestran las fotos de una vereda de un pequeño parque de una ciudad ajada. Las fotos se quiebran solo por el movimiento de mi víctima. Camina despacio por la vereda, esquivando las baldosas flojas, llenas de agua por la lluvia reciente. La música estalla a todo volumen en sus oídos y cubre mis pasos sigilosos mientras el espejo afilado aguarda en mi bolsillo,  su fría indiferencia late en mi mano llenándome en cada compás de un frío cruel saturado de cierta duda con gusto a peligro y, a la vez, cierta satisfacción.

La satisfacción de saber que su tortura se acabará pronto. Mi terror no es el de que el espejo duplica a la gente. Me parece casi comico ese miedo. Mi terror, y la pesadilla que hace 10 años que sufro es que  en la superficie del espejo, mi reflejo me esquiva. Por decadas me persigue el horror de mirar el espejo buscandome a mi mismo y no ver otra cosa que mi ausencia, cada día el espejo me grita un silencio aplastante de inexistencia. La condena que sufría Dracula, creanme que la entiendo. Cada día busco mi reflejo, algo que me indique que aún estoy ahi, pero a cambio de eso… nada. Miles de veces trate de reemplazar los espejos, trate de anotar y contabilizar todo lo que me encontraba. Tratae de darle un registro a todo lo que veía, para que quede asentado en el universo, en algún lado que existo, pero  mucho que lo intente, y creanme que llegue al punto de la obsesión compulsiva, las listas infinitas que creé carecían de lo mismo que el espejo. Nunca pude anotarme a mi mismo.

Incluso intente destrozar los espejos, vengarme de su indiferencia resentida. Mi primer victima fue el de mi baño. un puñetazo limpio lo hizo añicos, pero los fragmentos seguían mostrandome lo mismo, la nada. Mi mano adolorida comenzo a soltar a borbotones la sangre que cayó sobre las piezas plateadas y entonces lo ví. Mi reflejo en la superficie plateada.

Solo la sangre parecía calmar la sed del espejo, pero solo por un tiempo. La unica salida, era encontrar sangre llena de reflejo tanto como sea posible albergar en un alma. Asi me acercó un paso mas a este momento, me acerco y siento el perfume dulce y empalagoso que inunda el aire humedo. El escalofrío se extiende atravez de mi cuerpo y lo sigue un calor violento en cada uno de mis miembros. El calor se transformo en un temblor que se apodero de mi, casi no podía seguir. Mire la silueta ajustada, incluso debajo de todo ese abrigo podia intuirse la silueta casi tallada, la piel lista como el marmol, y a laa vez con la sensaciñon tibia del terciopelo. Cada elemento cuidadosamente Ubicado, detalladamente acomodado y revisado por horas delante del espejo. Cada superficie reflejante buscada intencionalmente para acomodar cada pieza de un rompecabezas de imagen. La victima perfecta para saciar la sed de mi verdugo, la sangre que vierta mi reflejo de vuelta ese infinito mar de plata.

Ya siento su la respiración agitada, su apuro y la humedad de su respiración agitada. Su pecho moviendose frenteicamente me llama, me pide que descargue la violencia del espejo.

Un paso mas, unos instantes mas, y la maldición estara terminada. Un paso mas, ya estoy detras de ella.

Un paso mas, y la hoja frenetica sale de mi bolsillo. Cuando el crujido de unas ojas secas la hace darse vuelta, y entonces lo veo. Es mi reflejo que me mira desde sus ojos. SOy yo mismo encarnado que me miro aterrado con un grito sofocado por el terror entre los labios. La hoja esta en lo alto sobre mi cabeza y no se si descargarla.

Finalmente la hoja cae violentamente, la sangre parece inundartodo, mezclada con el agua de los charcos. Veo el piso, y el rostro palido de terror de una joven hermosa. en mi cuello esta el espejo y finalmente veo, mi reflejo ausente.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario